La distribución hotelera entra en 2026 en un punto de madurez. Ya no se trata de estar presente en el mayor número posible de canales, sino de construir una estrategia conectada, flexible y coherente, alineada con el comportamiento real del viajero y con los objetivos de rentabilidad del hotel. Y desde esta perspectiva, Dingus y Roibos comparten una misma visión: ayudar a los hoteles a distribuir mejor, no simplemente a distribuir más. Una visión basada en datos, conectividad y control.

El viajero de 2026: más global, más digital y más exigente

Los principales estudios del sector coinciden en que el viajero 2026 será más global, más digital y más exigente, reflejándose en datos como los siguientes:

  • El 71 % planea viajar internacionalmente, reforzando la necesidad de una distribución global bien estructurada.
  • El 80 % acepta que la inteligencia artipara ficial forme parte de su experiencia de viaje, confirmando un entorno cada vez más tecnológico.
  • El 65 % está dispuesto a pagar más en temporada alta si percibe valor.

¿Cuál es la conclusión para Roibos?, que “el precio sigue siendo importante, pero el valor percibido lo es aún más. Para los hoteles, esto implica diseñar una estrategia de distribución capaz de llevar el producto adecuado, al mercado adecuado y en el momento adecuado”.

Otro cambio estructural afecta directamente al proceso de compra. Por primera vez, “el 26 % de los viajeros inicia su búsqueda en una OTA, superando a los motores de búsqueda tradicionales. Esto rompe definitivamente con la idea de un funnel lineal. En 2026, OTAs, venta directa, redes sociales, asistentes digitales y paquetes turísticos influyen en distintos momentos del proceso de decisión. Por eso, una estrategia única de distribución ya no funciona”. La clave está en entender el rol de cada canal y construir un mix equilibrado que combine visibilidad, conversión y rentabilidad.

Parece claro que la demanda hotelera es cada vez más volátil: cambia por temporada, eventos, mercados emisores o contexto económico. En este entorno, la flexibilidad deja de ser un extra para convertirse en una ventaja competitiva. Los hoteles que pueden adaptar su distribución con agilidad, reforzar mercados concretos o activar nuevos canales sin fricción tecnológica, estarán mejor posicionados para capturar oportunidades sin comprometer márgenes. Y aquí es donde la conectividad y el ecosistema tecnológico marcan la diferencia.

Uno de los aprendizajes clave para 2026 sobre los que Roibos insiste es que incrementar el número de canales no garantiza mejores resultados, porque “el verdadero valor está en interpretar las señales de cada canal y construir una estrategia equilibrada entre venta directa, Intermediación tradicional y partners B2B especializados. Es en este contexto donde marketplaces B2B como Roibos aportan un valor diferencial, al permitir diversificar la demanda conectando hoteles con agencias globales más allá de los canales tradicionales, con mayor control y transparencia”.

La relación complementaria entre distribución y venta directa

Lejos de competir, los datos muestran que distribución y canal directo se refuerzan mutuamente. De hecho, el 18 % de los viajeros que comienzan su búsqueda en una OTA acaban reservando en la web del hotel, buscando mayor confianza, control y comunicación directa. Para el marketplace esto refuerza una idea clave: el directo no sustituye a la distribución, se apoya en ella, “una estrategia bien diseñada permite generar visibilidad en canales intermediados y capturar parte de esa demanda en el canal propio”.

Sobre los riesgos en este 2026, el mayor para los hoteles no es aplicar descuentos, sino hacerlo sin una estrategia clara: “muchas promociones activadas en B2C terminan filtrándose al B2B, elevando el coste de adquisición y erosionando el margen”.

Entonces, ¿cuál es la recomendación?: proteger la paridad de precios, aplicar descuentos de forma centralizada y controlada, y distribuir con intención, alineando volumen y rentabilidad.

En este escenario, la colaboración entre Dingus y Roibos cobra todo su sentido: Roibos actúa como un partner que permite abrir demanda B2B internacional con control, transparencia y eficiencia, mientras que Dingus aporta la infraestructura tecnológica y la escala necesarias para que esa distribución sea realmente efectiva.

Dingus: conectividad probada en 48 países y +500 integraciones

Con más de 1.500 hoteles conectados en 48 países y más de 13 millones de reservas gestionadas cada año, Dingus consolida su conocimiento. Un ecosistema tecnológico respaldado por más de 500 integraciones activas demuestra una alta capacidad de adaptación a distintos mercados, modelos de negocio y tipologías hoteleras, manteniendo elevados niveles de fiabilidad y escalabilidad.

Además, el enfoque de integración abierta mediante Open API facilita una conexión fluida con CRS, RMS, CRM y otras soluciones del ecosistema hotelero, evitando silos de información y permitiendo que cada hotel construya una arquitectura digital alineada tanto con sus necesidades actuales como con su evolución futura.

Gracias a la conectividad entre Dingus y Roibos, los hoteles pueden acceder a una distribución B2B más ágil, llegar a nuevos compradores globales sin intermediación innecesaria y gestionar inventario y pricing de forma más eficiente.

Ganar en 2026 no dependerá de estar en más canales, sino de alinear la distribución con el comportamiento real del viajero, proteger el pricing y utilizar la tecnología para equilibrar volumen y rentabilidad.

Desde Dingus y Roibos, la visión es compartida: conectar mejor para distribuir mejor.